BIOGRAFÍA
DE GUILLERMO VALENCIA
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Por: Justo S. Alarcón
Nació en Colombia. Aristocrático
y señorial en sus gustos y su estilo de vida,
y aun en su poesía, Valencia se inserta de
lleno, sin embargo, en esa característica tradición
del intelectual hispanoamericano que, desde muy temprano
en la historia republicana del continente, inauguran
Andrés Bello y Domingo Faustino Sarmiento:
la del hombre de estudios y de letras quien, a su
vez, participa activamente en los quehaceres civilistas
y públicos de su país. Servicios parlamentarios
varias veces miembro de la Cámara de Representantes
y el Senado; participación en la carrera diplomática
primer secretario de la Legación de Colombia
en Francia, Suiza y Alemania, lo que le permitió
con gran provecho y goce suyo, hacer la experiencia
de la vida cultural europea más avanzada de
principios de siglo; altos puestos administrativos
secretario de Educación del Departamento de
Cundinamarca, y jefe civil y militar de Cauca; y hasta
candidato en dos ocasiones siempre por el Partido
Conservador, y sin éxito en ninguna de ellas-
a la Presidencia de la República. Había
recibido una sólida educación clásica
y humanística, que se refleja visiblemente
en su obra; y a pesar de su asendereada actividad
pública y política no cortó nunca
sus raíces con su ciudad natal, la ilustre
y patricia Popayán, una de las más tradicionalmente
hispanas del Nuevo Mundo. Allí solía
recogerse, en el retiro de su residencia de Belalcázar,
la cual ha sido vista en cierto modo como una concreción
real de la “Torre de Marfil” a que aspiraban
los artistas de la época.
Dejando a un lado particularizaciones temáticas,
en su conjunto el mundo espiritual de Valencia se
muestra escindido en una pugna dialéctica entre
los principios negativos y positivos que rigen la
existencia: la carne y el espíritu, el vicio
y la virtud, la concepción pagana de la vida
y los valores perdurables del cristianismo. Y ante
esa polaridad, que se hizo crudamente sensible a los
hombres del fin de siglo y define la marca candente
de la espiritualidad conflictiva de la época
su muy extemso poema Anarkos, que no es precisamente
lo mejor de su obra, y el cual por ello y por su longitud
no se recoge aquí, le dio gran popularidad
e incluso le acompañó casi como slogan
en sus campañas políticas hasta la estimación
sutil de los valores del arte más refinado
y decadente: sacrificar un mundo para pulir un verso,
como sentenció en una línea de “Leyendo
a Silva” que sólo parcialmente podría
haber hecho lema suyo. Porque esta inclinación
del esteta, que de cierto no desdeñó
estetas eran sus poetas preferidos, y rigurosamente
estética fue su actitud ante el trabajo de
la palabra, no conspiró nunca en él
contra su insobornable nervatura moral. Y así
sus momentos más intensos, como ha notado Robert
J. Glickman, “demuestran que el propósito
fundamental de Valencia era celebrar ritos literarios”
que pudieran contrarrestar el influjo de las fuerzas
negativas que sin tregua intentan impedir la elevación
espiritual del individuo y de la sociedad". Y
en virtud de este impulso vertical y trascendente
que de hecho no le fue privativo en la época
queda iluminada, al margen de preciosismos y decorativismos
exteriores, la pertenencia raigal de este poeta a
la tradición más honda y esencial del
modernismo
DOCUMENTOS SONOROS
DE
LA BIBLIOTECA DE VOCES DEL SIGLO XX
SONOROUS DOCUMENTS
OF THE LIBRARY OF VOICES OF 20TH CENTURY
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Discurso en homenaje a Simón Bolívar
Quinta de Bolívar
Bogotá, 9 de noviembre de 1924
Compilación, Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Fotograf'ía
Nelson Naveda
Caracas. Venezuela
22 de septiembre de 2006
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