BIOGRAFÍA
DE RAMÓN DAVID LEON
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Por: Jorge Maldonado Parilli
“Gente de Venezuela”
Ramón David León ha
sido en la historia del diarismo venezolano uno de
los periodistas más vehementes y combativos.
Jamás tembló su pulso al escribir lo
que consideraba propio para la defensa de sus creencias
o de su causa. Ello le concitaba el encono de adversarios
igualmente obstinados y pugnases. Eran tiempos de
lucha intensa, en que se escogían las palabras
más cáusticas ‘para destruir al
contendiente y convencer al lector que consideraba
las controversias periodísticas como divertidos
espectáculos de lucha. La madurez política
de hoy, después de decenas de años de
ejercicio democrático, determina que las polémicas
de prensa tengan una connotación distinta para
el lector. Este no se atiene ya a la simple pasión
banderiza; ahora sopesa la validez de las razones
y elementos de convicción que los contrincantes
formulan y trata de obtener las conclusiones correspondientes.
Ramón David León no era, sin embargo,
un simple libelista a la manera de Vargas Vila o de
otros que estuvieron en boga a fines del siglo pasado;
era ciertamente un periodista, un periodista con convicciones
y con capacidad de argumentar en torno a sus puntos
de vista.
Nacido en Cumaná el año 1890, allí
pasó los primeros años de su vida y
adquirió su instrucción primaria en
el plantel del recordado maestro don Silverio Córdova.
Aún adolescente, Ramón David León,
por uno de esos avatares propios de la vida inquieta
e insegura de aquellos tiempos, residió en
Maracaibo, cursando sus estudios de Bachillerato en
el Instituto de enseñanza regido por el Maestro
Esparza. Al regresar a Cumaná, ya equipado
con un estimable bagaje de conocimientos, funda un
periódico titulado “El Foco”, acompañado
por otro joven entusiasta de las letras, el poeta
Manuel Norberto Vetencourt. Como en esta hoja ya apuntaba
el temperamento combativo de Ramón David, la
vida del vocero periodístico fue muy breve,
pues al segundo número las autoridades regionales
decidieron clausurarlo.
La vocación de Ramón David León
no desmaya ni se tuerce por esta primera dificultad.
Así, posteriormente, han de ver la luz bajo
su dirección los órganos periodísticos
“Pluma y Tinta”, “Satiricón”
y “El Heraldo”
Deseoso de un ambiente más adecuado a sus inquietudes
intelectuales el joven periodista viaja a la capital
de la República. Su voluntad y su aptitud para
la comunicación le permiten insinuarse en los
círculos políticos y literarios y establecer
amistades que le facilitarán sus futuras actividades.
En 1916 el gobierno del Estado Sucre abre un concurso
literario para escoger la mejor composición
escrita, adaptable a la música del Himno Regional.
Ramón David participa en el gallardo torneo
y obtiene el primer premio. En lo adelante, y estimulado
por esta victoria, Ramón David se entrega al
trabajo con indeclinable tesón. Escribe artículos
en la prensa diaria, publica versos en las revistas
especializadas, ensaya los más diversos géneros
literarios, pero en él predomina vocacionalmente
el diarista. En 1922 es designado jefe de redacción
de “El Universal”, en aquellos días
el más prestigioso de los voceros periodísticos
del país. Allí reafirma su labor, enriquece
su experiencia y amplía su prestigio intelectual.
En 1926 en compañía de don Edmundo Suegart
y de don Martín Gornés Mc. Pherson,
fundó el diario “La Esfera”, al
cual consagró los mejores y más resonantes
años de su vida de periodista. Corrían
los años del gobierno del general Juan Vicente
Gómez y el diario, lógicamente, por
las circunstancias que son conocidas de todos los
venezolanos, debía reflejar la actividad política
del régimen. Ramón David León
llega así a formar parte del brillante equipo
de hombres de pensamiento que actuaron bajo la gestión
gubernamental del general Gómez: José
Gil Fortoul, Laureano Vallenilla Lanz, Pedro Manuel
Arcaya, Pedro Emilio Coll, Manuel Díaz Rodríguez,
Carlos Siso, Pedro Itriago Chacín, Antonio
Álamo, Juan Penzini Hernández, etc.
Creyente sincero en las tesis sociológicas
propuestas con prestancia, por su amigo y cuasi coterráneo,
don Laureano Vallenilla Lanz, el periodista y director
de “La Esfera” las preconiza con firmeza,
aun después del fallecimiento del vigoroso
mandatario. Memorables son las polémicas y
enfrentamientos de Ramón David León
con los jóvenes intelectuales de izquierda,
en 1936 y años subsiguientes. De esta época,
la imagen de Ramón David León cobra
un perfil de dureza implacable, de agresividad sin
tregua ni cuartel para el adversario político.
Es la apariencia sobrecogedora que ofrece el periodista
de combate. Pero detrás de esa ríspida
fachada, la realidad es algo distinta. En efecto,
Ramón David era hombre cordial para quienes
tenían oportunidad de tratarlo. Inquebrantablemente
leal a sus amigos, sensiblemente humano para los preteridos
y necesitados, hasta el punto de sostener con sus
propios recursos un consultorio médico popular
donde se atienden más de 150 pacientes por
día. Durante la dictadura del General Marcos
Pérez Jiménez, un buen número
de periodistas afiliados a las organizaciones políticas
democráticas disueltas pudo subsistir porque
“La Esfera”, el diario de Ramón
David León, les abrió sus puertas y
les ofreció trabajo estable. Allí estuvieron
laborando en su profesión Simón Alberto
Consalvi, Héctor Strédel, Gabriel Páez,
Pedro Francisco Lizardo, Orestes Di Giácomo,
y otros que no acuden a nuestra memoria.
Hombres como Ramón David León no pueden
ser olvidados, porque su paso terrenal marcó
huella de aciertos y también de errores; pero
huella profunda y aleccionadora en los anales del
periodismo venezolano.
DOCUMENTOS
SONOROS
DE
LA BIBLIOTECA DE VOCES DEL SIGLO XX
SONOROUS DOCUMENTS
OF THE LIBRARY OF VOICES OF 20TH CENTURY
®

Queremos un estado interventor y controlador
Testimonio en la voz de Ramón David León
Fundador y Director del diario "La Esfera"
(Fragmento)
“Por dónde vamos”
Tipografía Garrido. Caracas, 1938
Página 177
Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Fotografía
Nelson Naveda
Caracas. Venezuela
10 de junio de 2006
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